REMOLACHA Y CAÑA MODIFICADAS
GENÉTICAMENTE
RESISTENCIA DEL CONSUMIDOR Y POSIBLES CONSECUENCIAS EN EL
MERCADO
Tomado de: La
Organización Internacional del Azúcar (Mecas (99)19;
Comité de Evaluación del
Mercado, Consumo y Estadística/1999.
INTRODUCCIÓN
La tecnología
de la ingeniería genética, defendida por grandes compañías multinacionales de
EE.UU. y Europa, ha conducido al lanzamiento comercial de cultivos modificados
genéticamente (llamados también cultivos transgénicos) desde mediados de los
90. Los más conocidos son las
variedades de maíz y soya resistentes a los herbicidas y pesticidas, también se
han llevado a cabo otras variedades transgénicas de semillas oleaginosas y
algodón, así como patatas.
Variedades
comerciales transgénicas de remolacha azucarera son ahora una realidad después
de años de cultivos de prueba. El
año 99 se ha comercializado en EE.UU. por primera vez variedades transgénicas de
remolacha. En Europa, la remolacha
transgénica está en espera de aprobación para su uso comercial. Varios
países productores y exportadores de azúcar de caña han adoptado
tecnología de transferencia genética a distintos niveles, pero las variedades
tendrán que esperar dos o tres años.
Se ha entablado
un debate público sobre la seguridad del consumo de alimentos MG para el ser
humano, y los cultivos MG y el medio ambiente.
El debate iniciado en Europa Occidental, se ha extendido y se ha
convertido en una campaña contra los alimentos MG.
La controversia
ha tenido una carga emocional, y en Irlanda, Gran Bretaña y Francia los
escuadrones ecologistas han destrozado cultivos MG de prueba. En EE.UU. los productores de maíz y soya han
empezado a separar las variedades transgénicas de las tradicionales a un costo
considerable, con el afán de satisfacer las protestas de consumidores y
ecologistas. A mediados de octubre
pasado surgieron noticias acerca de que la compañía americana Monsanto que
apoya los cultivos transgénicos, podría verse presionada para vender su capital
MG ya que las protestas de consumidores y ecologistas en Europa han dañado en
forma significativa sus perspectivas de desarrollo a largo plazo.
El desafío de
convencer a los consumidores de que los cultivos transgénicos, incluyendo al
azúcar, son tan buenos como los alimentos producidos con variedades
convencionales, se hace cada vez más difícil.
La controversia originada en Europa
ha llegado a afectar a EE.UU., Brasil y Japón, entre otros. La histeria MG está causando ansiedad entre
las industrias azucareras en busca de posibles beneficios derivados de la
remolacha y caña MG.
De forma
general, se define la biotecnología como la utilización de procesos biológicos
de microbios, plantas o células en beneficio del ser humano.
Los cultivos
modificados genéticamente (MG) se diferencian de cultivos convencionales en que
han sido modificados artificialmente, con características que normalmente no se
encuentran dentro de su propia especie.
Con la aplicación de tecnología de transferencia genética, se están
desarrollando nuevas variedades de cultivos básicos con características
especiales, como resistencia a plagas y enfermedades, mejor rendimiento y mayor
calidad.
La producción
de plantas transgénicas es en la práctica un proceso complicado, debido a la
serie de pasos bioquímicos y biológicos requerida.
La mayoría de
las pruebas de cultivos transgénicos se han dirigido a reducir los insumos,
como fertilizantes y pesticidas. Otras
características de la transformación genética incluyen la resistencia a varios
agentes patógenos y plagas. Tres
cuartas partes de cultivos MG plantados en 1998 fueron variedades resistentes a
los herbicidas. La mayoría de estos
cultivos han sido introducidos por los fabricantes de dos herbicidas de uso
corriente: glifosato (comercializado por Monsanto como Roundup) y glufosinato
(comercializado bajo el nombre de Liberty por AgrEvo).
En 1997 se
cultivaron alrededor de 12'8 millones de hectáreas de cultivos MG (en
comparación con 2'8 millones de hectáreas en 1996), principalmente en EE.UU.,
China, Canadá, Argentina, Australia y México.
El área de cultivo aumentó a 25 millones de hectáreas en 1998. Aunque en ninguno de estos años se cultivó
azúcar MG con fines comerciales.
Estado de la
investigación y desarrollo de la remolacha y de la caña MG
Existen métodos
disponibles para permitir la inserción eficaz de nuevos genes útiles en las
células de la remolacha y de la caña azucareras, seguido por la regeneración de
plantas modificadas genéticamente.
Se ve la
transformación genética como instrumento poderoso para la mejora de la
remolacha y de la caña de azúcar, ya que permite:
1. La transferencia de nuevos genes útiles
a la remolacha o a la caña (por ejemplo, genes para la resistencia a los
insectos, o genes para azúcares con el valor añadido).
2. La inacción de genes dañinos conocidos
de la caña (por ejemplo, la in activación de genes de lignificación que resulta
en un excesivo contenido en fibra).
3. Los cambios moleculares de genes
requeridos solamente en circunstancias especiales (por ejemplo, la capacidad de
producir versiones comerciales de rendimiento más alto que no florecen de
algunas variedades, al mismo tiempo que se mantienen versiones con una buena
estimulación de la floración como progenitores de élite).
4. La prueba directa de hipótesis sobre
factores genéticos que limitan el rendimiento (por ejemplo, la fotosíntesis versus
transporte del azúcar versus capacidad de almacenamiento versus removilización
como factores que limitan la acumulación de azúcar).
5. La alteración específica de genes
existentes con el fin de modificar pautas de expresión o productos (por ejemplo,
la alteración de las propiedades de los enzimas para una mejora de la síntesis
de la sacarosa, o la alteración de las pautas de expresión para una reducida
removilización fuera de tejidos de almacenamiento).
En el caso de
la caña de azúcar, el proceso de producción de plantas transgénicas está bien
establecido, el obstáculo se presenta en el costo y el tiempo requeridos para
evaluar los resultados de la planta para el desarrollo del cultivo
transformado.
Las
características para la mejora de los cultivos de remolacha y caña (así como de
otros cultivos), se divide en dos grupos: características agronómicas
(insumos), que afectan los insumos de los cultivos, como los costos
relacionados con el control de ciertos agentes patógenos y plagas; y
características de calidad
(producción), como la obtención de productos de mayor valor, creados por
la planta modificada genéticamente.
Características
de los Insumos
Durante el año
1999 salieron al mercado estadounidense, por primera vez, algunas variedades de
remolacha resistentes a dos herbicidas claves.
En la Unión Europea se retrasó la aprobación de su lanzamiento debido a
diferencias en la interpretación de las condiciones, de la Directiva entre los
estados miembros.
En el Reino
Unido, en el centro de investigación de remolacha azucarera más grande de
Europa, varios científicos están evaluando los riesgos medioambientales y para
la salud, que podría ocasionar la remolacha modificada genéticamente, por
empresas internacionales de mejora genética de plantas. La remolacha azucarera modificada
genéticamente no tiene permiso para su utilización alimentaria en el Reino
Unido, es ilegal cultivarla con fines comerciales; por lo que se destruyen las
plantas experimentales. La sociedad
British Sugar tiene sus propios procedimientos de supervisión para asegurarse
de que las plantas cultivadas en esta circunstancias, son finalmente
destruidas.
Con respecto a
la caña de azúcar, las primeras transformaciones genéticas con éxito de células
de la caña permitieron que algunas variedades transformadas sobrevivieran a
dosis de herbicidas que en otras circunstancias serían letales. Las variedades de caña de azúcar
transformadas para resistir a los herbicidas, han dado buenos resultados en pruebas
sobre rendimiento de cosechas tratadas con herbicidas. Otras características adicionales de la
transformación genética incluyen la resistencia a varios agentes patógenos y
plagas de la caña.
En Australia no
se produce todavía azúcar crudo a partir de caña manipulada genéticamente. Se han llevado ha cabo investigaciones en la
Universidad de Queensland centradas en la resistencia genética al bronceado de
las hojas. Igualmente se llevan a cabo
pruebas experimentales de la caña de azúcar transgénica en Brasil.
Características
de la producción
Hasta la
presente fecha, la caña se ha manipulado con el fin de producir nuevas
proteínas que proporcionan resistencia a enfermedades. En el futuro se puede
explotar la manipulación de la caña para la elaboración de productos de interés
en los mercados farmacéuticos.
En los Países
Bajos algunos científicos han cosechado un terreno de prueba de remolacha
modificada para producir fructano, un tipo de azúcar dulce pero indigerible, en
lugar de sacarosa.
Los
agricultores de Estados Unidos están adoptando y beneficiándose de cultivos MG
Un posible
beneficio para los agricultores es la reducción de costos debido a la menor
aplicación de fertilizantes y
pesticidas al usar cultivos MG resistentes a ciertos tipos de enfermedades y
plagas. También se ven beneficios a
través de mejores rendimientos, mayor tolerancia a las condiciones
climatológicas (sequías) y mayor calidad.
En cuanto al
azúcar, las investigaciones sostienen las expectativas generales de que el
éxito comercial de la remolacha o la caña MG dependerá de su rentabilidad en
comparación con las mejores variedades producidas en la actualidad por técnicas
de mejora genética de plantas convencionales.
El mercado
global de tecnología de genes
Los grandes
productores y exportadores de azúcar (y de otros productos agrícolas) han
continuado con programas de ingeniería genética a título propio, debido al
dominio de las multinacionales en las patentes, comercialización y venta de
materiales genéticos y de tecnologías genéticas.
Este dominio
del mercado dificulta que empresas independientes o más pequeñas puedan
desarrollar nuevas variedades obteniendo una licencia para utilizar una
tecnología genética particular. En
algunos países se están desarrollando sistemas para intercambiar licencias por
beneficio comerciales mutuos entre sus instituciones privadas o públicas y
grandes compañías multinacionales.
Una de las
preocupaciones es que la contaminación genética o cruce ocurrirá a través de la
polinización cruzada entre las nuevas plantas obtenidas con ingeniería genética y las ya existentes,
domesticadas o salvajes creando nuevas plantas (malas hierbas) que pueden
acarrear consecuencias nocivas para el medio ambiente. Se teme que algunos de estos cruces creen
malas hierbas resistentes a herbicidas específicos.
Los beneficios
potenciales para el entorno que resultan del menor uso de pesticidas y
herbicidas sirven de contrapeso a estas preocupaciones. Otros posibles beneficios serían menores
daños al medio ambiente, ya que algunas plantas MG aprovechan mejor las
sustancias nutritivas de la tierra, y fijan el nitrógeno atmosférico.
Existen muchos
países que tienen regulaciones para los productos OMG (organismos modificados
genéticamente), para controlar tanto su producción como su distribución a los
consumidores. Sin embargo, los
procedimientos y pruebas para declarar un organismo MG seguro para su
explotación comercial difieren entre los países.
Los procesos
reguladores difieren
Hay diferencias
entre EE.UU. centro de la producción mundial de alimentos MG y la Unión Europea,
donde el desarrollo comercial no está tan avanzado.
Reglas USA:
Se estableció el "Marco
Coordinado" en 1986 con el fin de regular productos de biotecnología
vegetales. En virtud de este plan, el
USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos), la FDA (Administración de
Alimentación y Medicinas) y la EPA (Agencia de Protección del Medio Ambiente)
evalúan y juzgan el riego asociado con los cultivos MG. Están tres autoridades han juzgado que todas
las cosechas MG que se encuentran actualmente en producción satisfacen el
criterio fundamental de no tener el riego potencial de convertirse en plagas de
plantas.
Reglas UE:
En la Unión Europea se realizan las
evaluaciones medioambientales sobre el uso de OMGs a través de la Directiva
90/219, mientras que las pruebas en los campos o la comercialización de estos
productos se clasifican bajo la Directiva 90/220. Esta legislación está destinada para establecer un sistema de
aprobación basado en procedimientos y criterios armonizados aceptables para los
15 estados miembros.
El proceso
administrativo de la Unión Europea para obtener una aprobación conjunta de
todos los estados miembros a través de la Directiva 90/220 está muy descentralizado,
lleva tiempo y depende de los miembros.
Esta situación pone límites a la comercialización de cosechas MG en
Europa, (también se extiende a la importación de productos MG).
La resistencia
y la preocupación se centran principalmente en los alimentos MG y sus
consecuencias para la salud humana. Los
defensores de los alimentos MG afirman que este tipo de alimentos han sido
sometidos a rigurosas pruebas y evaluaciones para satisfacer las estrictas
regulaciones sobre la seguridad. Los
opositores afirman que la evidencia científica aún no es adecuada para probar
que los alimentos MG son seguros. Una
de las inquietudes principales es que el uso de material genético podría
provocar reacciones alérgicas y causar resistencia a los antibióticos en seres
humanos.
Por el momento
es cuestionable la probabilidad de que los consumidores respondan
favorablemente o incluso de forma indiferente al azúcar producida a partir de
remolacha MG.
Etiquetado de
los alimentos
El etiquetado
de los alimentos MG y productos procesados que contienen alimentos MG ha sido y
continúa siendo un asunto capital en la controversia MG.
El enfoque
utilizado por las autoridades reguladoras en todo el mundo para examinar los
datos sobre la seguridad de los alimentos se basa en el concepto de
"equivalencia sustancial", concepto desarrollado por un grupo de 60
expertos de 19 países de la OCDE en 1993.
Este concepto se refiere a productos alimenticios que utilizan plantas
modificadas genéticamente, que son por composición y nutrición, comparables a
sus equivalentes tradicionales, y que por lo tanto pueden comercializarse con
el mismo grado de seguridad.
Estados Unidos
Como Estados
Unidos utiliza el concepto de equivalencia sustancial, los alimentos derivados
de la biotecnología deben etiquetarse en la actualidad sólo si se diferencian
significativamente de sus equivalentes convencionales.
Unión Europea
Antes de que
los alimentos MG sean aprobados para su venta en la UE, su seguridad debe ser
evaluada en concordancia con los requisitos de la Regulación sobre Nuevos
Alimentos de la CE. Esta regulación
entró en vigencia el 15 de mayo de 1997 y estableció un sistema extendido a
toda la UE para evaluar la seguridad de los alimentos nuevos. Un alimento nuevo es aquel que no ha sido
consumido en gran medida anteriormente por seres humanos en la UE, esto incluye
alimentos que contienen o que son
producidos a partir de OMG.
En septiembre
de 1998 entró en vigor una nueva legislación que establecía un sistema de
etiquetado obligatorio específico para soya y maíz MG (11139/98). Según éstas reglas todo alimento que
contiene ingredientes producidos a partir de soya y maíz MG tenía que ser
etiquetado, excepto cuando no se encuentren proteínas o ADN resultantes de la
modificación genética. Para el sector
azucarero de la UE, esta normativa
sugiere que si la remolacha transgénica fuese aprobada para cultivar
comercialmente en la UE, el azúcar producido de esta remolacha no tendría que
etiquetarse como alimento MG. Los
procesos de extracción y purificación utilizados en la producción azucarera
aseguran la pureza del producto final.
Los productores
azucareros podrían tener la posibilidad de disipar el temor de los consumidores
sobre el azúcar producido a partir de caña o remolacha MG, ya que el azúcar
blanco es un producto extremadamente puro en términos químicos (99.9% sacarosa); en el producto final no contiene ADN
transgénico.
El desarrollo
de cultivos y alimentos MG tiene especial significación para el comercio de productos agrícolas. El grado de diferenciación de productos OMG,
podría originar inquietudes sobre hasta que punto son aceptables las reglas de
la OMC. Otras cuestiones importantes
pueden surgir sobre el ejercicio de la propiedad del mercado por parte de entidades que desarrollan o tienen
patentes de OMGs.
Una alternativa
a la hora de tomar decisiones políticas es prohibir la producción y/o
importación de alimentos MG. Por
ejemplo en Austria y Luxemburgo, prohibieron las importaciones de maíz MG
producido por la compañía suiza Novartis.
Sin embargo existe riesgo de que se presenten quejas a la OMC por
prohibir las importaciones; esto a la larga podría perjudicar el comercio y
conducir a confrontaciones.
Existen
fricciones entre Estados Unidos y la Unión Europea sobre el comercio de
productos MG. Estados Unidos considera
a Europa como un mercado importante mercado para exportar sus productos MG,
pero el ritmo de aprobación es más lento para venta y utilización de alimentos
MG a través de los distintos sistemas de regulación sobre seguridad
alimentaria.
Con el fin de
minimizar las disputas comerciales sobre biotecnología y seguridad alimentaria,
representantes de Estados Unidos y de la Comisión Europea acordaron el 21 de
junio de 1999 establecer un proyecto piloto en el cual las autoridades
reguladoras respectivas podrán comparar los procesos de examen medioambiental
de las plantas transgénicas.
En algunos
países, la controversia MG sobre tecnología transgénica ha retrasado el
establecimiento de regímenes reguladores adecuados para tratar estos productos.
Hay intereses comunes en desarrollar normativas que no perjudiquen al
comercio, y en crear sistemas de adjudicación basados en reglas para garantizar
una resolución justa y rápida a las disputas comerciales. Los acuerdos de reconocimiento mutuo (ARM)
podrían ser una solución. Los
signatarios de un ARM sobre organismos MG acordarían aceptar sus respectivos
sistemas de aprobación.
Las variedades
de remolacha transgénica resistentes a herbicidas son una realidad en Estados
Unidos y están en espera de aprobación para su lanzamiento comercial en la
Unión Europea. El desarrollo de caña
transgénica ha sido una tarea más ardua técnicamente hablando, pero podría estar
lista para comercializarse en los próximos años. Los sectores azucareros de varios países consideran a las
variedades transgénicas de remolacha y caña como imprescindibles para mantener
la competitividad internacional, al mejorar la resistencia a las enfermedades,
la productividad y la calidad.
No obstante
esta opinión puede cambiar, ya que la histeria de la MG ha superado cualquier
debate sobre los méritos de los alimentos MG, y hace difícil separar los
elementos regulatorios, la seguridad medioambiental y humana del debate popular
y político sobre los alimentos MG. En
consecuencia la incertidumbre confunde la aceptación del consumidor de los
alimentos MG, incluyendo al azúcar de caña y remolacha MG.