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PANORAMA DE LA CADENA AGROINDUSTRIAL
DE LA
CARNE Y SUBPRODUCTOS
La Cadena de la Carne y Subproductos,
está sustentada en la explotación de ganado vacuno, porcino
y en menor grado la ovina; constituyendo la producción de cada
una de estas especies la oferta nacional de carnes rojas para el consumo
directo e industrial; producción que presenta un crecimiento
poco significativo, en relación a la demanda de productos ganaderos,
para el mercado nacional y comercio fronterizo.
Según el III Censo Agropecuario Nacional publicado en el año
2002, el Ecuador cuenta con una población aproximada de 4.5 millones
de bovinos distribuidos en todo en territorio nacional, de la siguiente
forma: 51% en la Región Interandina, 37% en el Litoral o costa
y el 12% en la Amazonía; para la producción de leche,
carne. Esta población ganadera se encuentra asentada en una superficie
de 3.35 millones de hectáreas de pastos cultivados y 1.12 millones
de hectáreas de pastos naturales.
Del stock total el 55% son de raza criolla, 43% mestizos Holstein F,
Brahmán, Cebuina y otros; una mínima proporción
corresponde a razas puras para la línea carne, leche y doble
propósito; siendo el número de unidades de producción
(UPAs) alrededor de 427 mil, que de una u otra manera se dedican a esta
actividad.
El sistema de explotación de las ganaderías especializadas
en la producción de leche es intensivo y/o sem.-intensivo y se
desarrollan a lo largo del Callejón Interandino; mientras que
en las explotaciones ganaderas de carne predomina el sistema es extensivo,
preferentemente en zonas tropicales y subtropicales.
La industria porcina se encuentra en todo el país, sin embargo
es una actividad poco desarrollada, debiéndose esta situación
entre otros a los siguientes factores: altos costos de producción,
competencia por las materias primas con la industria avícola,
falta de centros de cría de reproductores de razas puras para
la venta a nuevos productores, escasa innovación tecnológica
y capacitación a pequeños productores; además esta
industria esta afectada por la introducción de productos similares
de los países vecinos, especialmente del Perú, donde existe
preferencias arancelarias a la importación de materias primas,
para la elaboración de alimentos balanceados, situación
que le resta competitividad a los productos ecuatorianos.
La población porcina del país alcanza algo más
de las 1,527,000, que viene a constituir la base para la a producción
de carne y reposición de crías para renovar la piara nacional;
el stock actual se encuentra en poder de aproximadamente 440,500 unidades
de producción (UPAs), que de una u otra manera se dedican a esta
actividad.
El 79% de la población porcina es de raza criolla, 19% mestizo
y apenas el 2% de razas puras; esta situación nos revela que
la explotación es de tipo tradicional, encontrándose en
manos de pequeños productores, siendo el objetivo principal satisfacer
el mercado nacional y parcialmente el mercado fronterizo de Colombia;
por lo tanto se considera más bien una actividad complementaria
a las labores económicas de los campesinos.
La
explotación tecnificada o semi-tecnificada pertenece a pocas empresas;
se estima que aporta aproximadamente con el 22% de la oferta total; está
orientada a satisfacer la demanda de carne magra de la cadena de supermercado
e industrias de elaborados cárnicos.
La crianza de ovinos se limita a los páramos andinos, su producción
es marginal, con tendencia a la disminución de los rebaños.
De acuerdo al III Censo Nacional Agropecuario se calcula una población
de 1.12 millones de unidades, con más del 93% de raza criolla,
6% mestiza y apenas el 1% razas puras. El 96% se localiza en las provincias
del Callejón Interandino, siendo sus sistemas de explotación
tradicionales, con bajos niveles tecnológicos, ningún mejoramiento
genético, lo que redunda en bajos rendimientos y déficit
en la oferta. Se calcula es aproximadamente que 179 mil familias son criadores
de ovinos
Sin
embargo, la explotación de esta especie tiene gran importancia
en las comunidades indígenas, en razón de que a través
de las generaciones ha constituido un valioso elemento de identidad cultural,
así mismo es una fuente para alimentación y las artesanías
del vestido al utilizar la carne y lana, o fuente de ingreso económico,
por la venta directa de los animales y subproductos.
Producción
de carne
Durante
el año 2002 los diferentes mataderos del país registran
522,638 bovinos faenados, calculándose una producción aproximada
de 105,430 toneladas métricas de carne a la canal, lo que significa
un incremento del 9% respecto al año anterior. En todo caso la
disponibilidad aparente per-cápita no supera los 9 Kg./ha/año.
Para el año en referencia el rendimiento promedio fue de 201 Kg.
a la canal; sin embargo es necesario resaltar que por las diferentes características
de las zonas de producción y los diferentes tipos de ganado, no
hay homogeneidad en la calidad y peso de las canales a nivel nacional;
de tal manera que para la comercialización de ganado y carne no
se toma en cuenta los factores de calidad, pues el país no dispone
de un sistema de clasificación de ganado en pie y carne faenada
.
En lo que respecta a la producción de carne porcina, se observa
una tendencia creciente; es así como para el año 2002 los
diferentes mataderos registran aproximadamente 426,819 porcinos faenados
con una producción de 27,664 toneladas métricas de carne
a la canal, lo que significó un incremento del 10% respecto al
año anterior. Más de 50% del faenamiento total se concentra
en tres provincias: 30% corresponde a los mataderos de Pichincha, 16%
en Guaya y 9% en Chimborazo.
Cabe aclarar que por la naturaleza de la comercialización y destino
de la carne de cerdo, aún existe el sacrificio clandestino, que
se estima alrededor del 10% del total registrado en los mataderos, que
debería incluirse al valor antes indicado.
En todo se puede observar que la producción del país es
deficitaria frente a la demanda interna; estableciéndose una disponibilidad
aparente per-cápita que no llega a los 3 Kg/hab/año . Esta
situación revela la necesidad de incrementar la producción
a fin de atender la gran demanda de este producto en el mercado nacional;
por lo tanto, existe una buena perspectiva para invertir en esta actividad
económica.
El faenamiento de ovinos y caprinos se lo realiza
especialmente en las provincias de la sierra y en otras ciudades donde
hay demanda de este producto. A nivel nacional durante el año 2002
se reporta un faenamiento alrededor de 140,300 animales entre ovinos y
caprinos, con una producción cerca a las 2,000 toneladas métricas,
es decir no se presenta mayor variación con respecto a los parámetros
de producción observados en años anteriores; esta situación
determina que el consumo per-cápita de este productos sea insignificante.
Importaciones:
Durante
el año de 2002 las importaciones de carne y vísceras de
bovino no superan las 580 toneladas, y están destinadas a la cadena
de hotelería; en tanto que los productos porcinos, en los que se
incluyen carne congelada, tocino, vísceras y productos procesados,
durante este mismo año el Ecuador importó aproximadamente
4,400 toneladas métricas, cuya tendencia presenta un incremento
significativo con relación a las importaciones efectuadas en años
anteriores. Los países de origen son preferentemente Perú,
Canadá, Chile, EEUU, correspondiendo el mayor porcentaje a este
último país. Estos productos están destinados principalmente
a las industrias de elaborados cárnicos y hoteles.
Red
nacional de mataderos:
El
Ecuador cuenta con más de 200 mataderos localizados, 45% en la
Sierra, 38% en la costa y 17% en la Región Amazonía y Galápagos.
La mayoría son de propiedad y están administrados por los
municipios; el 81% de los mataderos están ubicados en áreas
urbanas, 7% en semiurbanas y 12% son rurales.
Con excepción de los mataderos privados los cuales adquieren los
animales de abasto y comercializan carne faenada, los municipales se dedica
a prestar servicios, incluido la inspección sanitaria ante y
post-morten
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