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MINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERÍA DEL ECUADOR |
LAS TENDENCIAS MUNDIALES DE LA INDUSTRIA PRODUCTORA DE SEMILLAS Y LA POSICIÓN DE CHILE

Las
principales especies de semillas exportadas por Chile son: maíz, hortalizas,
flores, maravilla, forrajeras
y frejol.
La tendencia
más destacada de la industria mundial de semillas en las dos últimas décadas
dice relación con su creciente concentración, como una forma de adaptarse a
las mayores exigencias del mercado. Grandes empresas multinacionales que cuentan
con centros de investigación y desarrollo, y que multiplican y comercializan
sus semillas, han adquirido empresas de menor tamaño y a la vez han expandido
sus operaciones en el mundo.
En nuestro país, el negocio de producción de semillas se ha desarrollado a
través del perfeccionamiento de tecnologías específicas, de la existencia de
mano de obra calificada, productores y profesionales idóneos, de la generación
de una infraestructura productiva y de un procesamiento cada vez más adecuado,
una mayor capacidad de gestión y de contactos internacionales.
De tal forma, las exportaciones chilenas de semillas que a inicios de los
noventa eran de US$ 35 millones, se incrementaron constantemente hasta superar
los US$ 100 millones en 1997, para mantenerse en niveles superiores a dicha
cifra en los últimos años. Incluso sobre US$ 150 millones en el año 2000 y
alrededor de US$135 millones FOB en el año 2001. En esta etapa, nuevos actores
con menores costos de producción y calidad aceptable, están participando de
esta industria incrementando la competencia y las exigencias para Chile en el
abastecimiento internacional, por lo que los esfuerzos locales se están
concentrando en mejorar la eficiencia productiva, de modo de reducir costos y
ofrecer menores precios, y fortalecer la posición alcanzada por el país en los
mercados externos.
COMERCIO MUNDIAL
La industria mundial de semillas generó un volumen de negocios del orden de
US$3.600 millones en el año 2000, con la participación de alrededor de 44 países,
de acuerdo a las cifras entregadas por la Federación Internacional para el
Comercio de Semillas (FIS). Este organismo tiene una alta representación en
esta industria, ya que cuenta con 68 miembros en 5 continentes. Los principales
exportadores mundiales fueron la Unión Europea en su conjunto, Estados Unidos,
Chile y Canadá, con una participación de 55%, 22%, 5% y 3,5% respectivamente.
Los mercados más importantes en cuanto al consumo total de semillas son EE.UU,
Unión Europea, China y Japón. También Brasil, Argentina e India son
importantes consumidores de semilla.
La industria de semillas en el mundo está dominada principalmente por grandes
empresas multinacionales norteamericanas, francesas, holandesas y japonesas, que
se han integrado verticalmente para operar en todos los eslabones de la producción,
comercialización, investigación y desarrollo. Según las estimaciones
disponibles para el año 1999, las empresas transnacionales más importantes
eran Pioneer Hi-Breed, Monsanto, Syngenta (Novartis), Limagrain y Seminis.
Entre 1985 y 1999, la mayoría de las empresas semilleras registraron procesos
de fusiones, desencadenados por una serie de factores tales como el reemplazo de
las empresas familiares; el aumento de la demanda por nuevas tecnologías,
conocimiento y capital; y la necesidad de ganar participación en nuevos
mercados. Esto implicó un incremento de 7% en el volumen de transacciones al
interior de la industria mundial de semillas en el año 2000, respecto al
ejercicio anterior.
Las empresas multinacionales generalmente desarrollan nuevas variedades en sus
laboratorios locales y luego multiplican estas semillas tanto en sus propios
centros, como en sus empresas subsidiarias, o en compañías con las que
establecen contratos anuales o de largo plazo localizadas en otros países,
tanto del Hemisferio Norte como del Hemisferio Sur. Esto les permite aprovechar
la disponibilidad de tierra y la diferencia estacional, para llegar más rápido
al mercado con sus variedades mejoradas. Además, estas subsidiarias no sólo
exportan su producción a otros mercados, sino que también son las encargadas
del abastecimiento local.
Aquellas regiones del mundo que sean más competitivas en términos de costos de
producción y de calidad de semilla serán las seleccionadas. Esto significa que
la producción de semillas puede ser desplazada en un plazo relativamente breve
desde una región a otra de acuerdo a los requerimientos o intereses de estas
empresas.
Las principales especies involucradas en la comercialización de semillas a
nivel mundial son: hortalizas, maíz, forrajeras, papas, remolacha, y otros
cultivos. El creciente aumento de la superficie mundial de semilleros, se ha
explicado en parte por el incremento en la exportación de semillas de
hortalizas, lo cual tiene una relación directa con el aumento del poder
adquisitivo de algunos países y la tendencia en el consumo hacia productos más
sanos.
Igualmente, en el contexto mundial ha tomado gran relevancia el desarrollo
biotecnológico en semillas, dando origen a las semillas transgénicas. Esto
como respuesta a las mayores exigencias del mercado en cuanto al mejoramiento de
las características nutritivas de los productos, rendimientos, resistencia a
determinadas enfermedades y tolerancia a la aplicación de productos herbicidas.
La aparición de este tipo de cultivos no ha estado exento de problemas y
resistencias, lo que ha generado que el crecimiento proyectado originalmente
para ellos se haya visto frenado. Especialmente por la oposición de los países
de la Unión Europea, por conceptos económicos y de bioseguridad.
INDUSTRIA NACIONAL
De acuerdo al último censo nacional agropecuario (de 1997), la superficie
destinada en el país a la producción de semillas era de 29.778 hectáreas.
Actualmente, estimaciones de la Asociación Nacional de Productores de Semilla
(Anpros) indican que esta superficie habría disminuido aproximadamente entre
10% y 12%, principalmente debido a una reducción en la superficie contratada de
semilleros de maíz, hortalizas y maravilla.
El sector comercializador está compuesto por empresas tanto nacionales como
transnacionales que multiplican semilla de distintas especies en Chile, con lo
cual la mayoría de las grandes compañías de semillas del mundo están
presentes en nuestro país, produciendo por medio de contratos con agricultores.
Cuando la producción
de semillas por servicio de contra estación comenzó en Chile, existía un gran
número de empresas que se dedicaban a producir semillas para terceros a pedido
de clientes extranjeros. Sin embargo, a medida que nuestro país fue creciendo
en la producción de semillas, las empresas internacionales se fueron instalando
en Chile, con lo cual disminuyó fuertemente la presencia de las pequeñas
empresas. Asimismo, las crecientes fusiones en el mundo de compañías
productoras, afectaron negativamente la participación de las empresas
nacionales en el sector, ya que vieron disminuidos considerablemente sus
contratos con clientes externos.
DESAFIOS
PARA CHILE
Actualmente Chile figura como el sexto país abastecedor de semillas del mundo,
con más de US$ 130 millones exportados en el año 2001. Aunque ello implica una
participación mundial de sólo 5%, las cifras dan cuenta del gran potencial que
posee nuestro país como abastecedor de este insumo.
El escenario internacional es de alta competitividad, lo que implica la
presencia de mega empresas con influencia mundial. Nuestro país aparece como un
importante multiplicador de semillas para estas compañías, ya que les permite
adelantarse en el abastecimiento de los nuevos productos, probar nuevas
variedades y producir las semillas a un menor costo, mejorando su
competitividad.
A pesar de ello, países competidores dentro del Hemisferio Sur (Argentina,
Australia, Sudáfrica) y algunos del Hemisferio Norte (China, India, Tailandia)
están rápidamente acercándose a las exigencias de la industria mundial de
semilla en cuanto a calidad de producto, confiabilidad y valor. El desafío que
debe enfrentar entonces nuestro país es lograr mantener su posición e incluso
crecer en su participación a nivel mundial.
Es prioritario posicionar a Chile a nivel internacional como un protagonista
relevante de la industria, consiguiendo además tal reconocimiento por su
calidad. Para ello, es muy importante abordar algunos temas técnicos y legales
relacionados, que son fundamentales para el desarrollo empresarial de las compañías
del sector. Se deben impulsar acciones concretas en los ámbitos tecnológicos,
de gestión, recursos humanos, organización e infraestructura, tendientes a
mejorar el desempeño de las empresas orientadas al mercado internacional.
Nuestro país no sólo posee los conocimientos necesarios para multiplicar
semillas del extranjero, sino además para exportar tecnología y desarrollo de
variedades. Chile debe definir una estrategia de largo plazo que le permita
mantener y mejorar su posición a nivel mundial con productos altamente
confiables, estandarizados, con sistemas internacionales de trazabilidad de
productos y seriedad en la entrega, trayendo en consecuencia un mayor
crecimiento y desarrollo del sector.
Fuente:
DIAGNOSTICO NACIONAL DEL SECTOR SEMILLERO. Area Agroindustrial de Fundación
Chile según Convenio con Ministerio de Agricultura. Basado en “Diagnóstico
del sector semillero a nivel nacional