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ENTORNO INTERNACIONAL DEL MERCADO DE LA SOYA

(Tomado del Resumen de la Conferencia del SICA para el Seminario - Taller: "Avances de la Investigación en Soya"

INIAP-Programa Nacional de Oleaginosas/Estación Experimental Boliche, 17 de diciembre/98)

(Actualizaciones de datos por el Proyecto SICA)

 

El entorno internacional del mercado

Precios internacionales y domésticos

Franja de precios para la soya

Perspectivas de la soya en Ecuador

   

     Con un grado tan elevado de dependencia de las importaciones de torta de soya, la avicultura nacional está en una      posición muy vulnerable respecto al mercado internacional; y es cuando surge el cuestionamiento de que sucedería      si los precios de la torta de soya se disparan en el mercado internacional, sin que la industria local tenga la opción      de adquirirla en el mercado doméstico a precios más bajos.

El entorno internacional del mercado

Los procesos de apertura y liberalización de mercados, configuran un nuevo esquema que ha evidenciado las debilidades de la producción nacional de soya, lo que sumado a las afectaciones de la mosca blanca y del Niño, han provocado una sensible reducción del área y producción del cultivo.

Por otro lado, la apertura a las importaciones y la alta dependencia de las de torta de soya hacen especialmente importante la información sobre la evolución del mercado internacional de la oleaginosa y sus derivados (aceite y torta).

Como es conocido el mercado internacional de las oleaginosas es uno de los más distorsionados a nivel mundial por la existencia de una serie de subsidios a la producción y a la exportación por parte de los países desarrollados y la obvia respuesta en términos de medidas proteccionistas por parte de los países en desarrollo; esto provoca que los precios internacionales estén igualmente distorsionados.

Para 1998, la producción mundial de soya se estima en 150 millones de TM, un 0.6% superior a la del año anterior y la de torta de soya permanecerá estable en 97.5 millones de TM; sin embargo, el nivel esperado para 1998 comparado con 5 años atrás es un 28% superior en grano de soya y un 19% mayor en torta de soya.

Tales incrementos en la producción tienen su explicación en el aumento de la demanda, motivada por el crecimiento de la producción de aceites (China se ha vuelto un significativo importador) y de carne de aves y huevos. Según el USDA, la producción de carne de ave para 1998 será de 57 millones de TM y de 738 mil millones de unidades de huevos. El crecimiento de estas producciones observado en los últimos cinco años es de 40% y 24%, respectivamente.

Los EE.UU. encabezan la producción y exportación mundial de soya y ha sido históricamente nuestro principal proveedor. Sin embargo, en la degunda mitad de los 90´s, se ha registrado un mayor protagonismo de Argentina y de Bolivia. El 83% de las importaciones de torta de soya llegan de EE.UU., de Bolivia el 11% y de Argentina el 6%.

Como se puede observar, la participación de MERCOSUR,- bloque con el que estamos negociando en la actualidad-, a través de Argentina y de Bolivia, país perteneciente a la CAN, son cada vez más importantes como exportadores en nuestro comercio exterior. No se puede olvidar que dentro de MERCOSUR, Brasil también es uno de los principales productores y exportadores mundiales de soya y torta.

Por otra parte, Bolivia tiene ventajas comparativas y competitivas especiales en la producción de soya, que se resumen en: suelos muy fértiles, de selva que están desmontando, menores costos de producción, por menor uso de insumos y mejores rendimientos. Además, las importaciones con ese origen no pagan arancel, por estar dentro de la Comunidad Andina, lo que es un estímulo a la importación, solo atenuado por las dificultades logísticas que presenta ese mercado, al tener que salir las exportaciones por Paraguay, hasta arribar a puertos argentinos, desde donde salen para Ecuador, con los consiguientes incrementos en los costos de transportación y un mayor grado de incertidumbre sobre la fecha de arribo de esas importaciones.

En términos productivos, la soya nacional tiene rendimientos que fluctúan entre 1.8 y 1.9 TM/ha. A nivel mundial, los rendimientos promedios son de 2.2 TM/ha, en EE.UU. son de 2.6 TM/ha y en Argentina y Bolivia son superiores a 2.2 TM/ha. Es decir, que los rendimientos en Ecuador son alrededor de un 20% inferiores a los de la media internacional y a los de nuestros principales competidores en el futuro. Este es un reto para la investigación y la transferencia de tecnología.

Precios internacionales y domésticos

El precio FOB Golfo proyectado por el FAPRI hasta el año 2000 es de 232 USD/TM; siendo los EE.UU. el mercado formador del precio internacional de la soya, es de esperarse que los de Argentina y Bolivia se ajusten al mismo. En el caso particular de Bolivia, el precio FOB debe ser más bajo para compensar los mayores costos de transporte.

El precio doméstico de la soya es una conjunción entre los precios de venta del aceite y la torta de acuerdo a la oferta-demanda local, más el margen de ganancia de las empresas, menos los costos de procesamiento y almacenamiento del grano. Este complejo proceso de formación impide que exista un reflejo directo de los costos de importación desde los mercados más relevantes, que de todas formas si influyen en la tendencia de los precios domésticos.

De acuerdo con la estructura de costos de internación del SICA, en base a la franja de precios, el costo de importación de grano de soya desde los EE.UU. para la segunda quincena de diciembre/98 es de 362 USD/TM, que para una cotización de 6.500 sucres por dólar equivalen a 107.000 sucres por quintal; sin embargo, el precio en el mercado es de 82.000 a 87.500 sucres (287 USD/TM), para una soya con 12% de humedad y 1% de impurezas.

Al situarse el precio doméstico un 20% por debajo del costo de importación estamos ante una situación de desprotección que desestimula una hipotética recuperación del cultivo. Este comportamiento del precio obedece a las siguientes causas:

  • Es probable que al ofrecer Bolivia precios más bajos que los de EE.UU., haya una presión a la baja en el precio doméstico. Se estima que el costo de importación de soya boliviana es en la actualidad de 291 USD/TM.

  • El universo de compradores locales de grano de soya es cada vez más restringido y esto favorece prácticas oligopólicas. Recuérdese que en el pasado cinco empresas adquirían toda la cosecha nacional y en la actualidad son solo dos debido a que no es viable para las otras mantener abiertas sus instalaciones de procesamiento de soya para un volumen tan bajo de cosecha nacional.

Es importante destacar, que para que la compra de materia prima nacional sea atractiva, el precio doméstico debe ser inferior al costo de importación, cuando esto no sucede se estimulan las importaciones. Se considera que una diferencia del 5% entre el precio doméstico y el costo de importación es razonable desde la óptica del mercado, pero que diferencias superiores al 10% indica distorsiones en el mercado.

En el futuro mediato, mientras subsista la franja de precios, se espera que los precios domésticos de la soya fluctúen entre 280 y 300 USD/TM. Los costos de producción medios para el nivel semitecnificado están entre 460 y 500 USD por hectárea, mientras que el costo por tonelada métrica es de 242 a 272 USD en promedio. Los márgenes de posibles ganancias son realmente estrechos para los niveles actuales de costos y rendimientos. Aquí se presenta otro reto para la investigación y la transferencia de tecnología en soya.

Franja de precios para la soya

Debido a las distorsiones que se presentan en los mercados y precios internacionales de la soya fue necesario establecer una franja para estabilizar los costos de importación, que en la actualidad tiene carácter andino, al igual que el arancel externo común, que en el caso de la soya es del 15%.

Esta franja tiene un piso de 282 USD/TM y un techo de 312 USD/TM; cuando el precio referencial internacional quincenal, está por debajo del piso, se cobra aparte del arancel un derecho adicional que eleva el costo de importación al menos al nivel piso, lo que protege a los productores de caídas bruscas en el precio internacional.

Si el precio internacional supera el precio techo, el mecanismo de franja otorga rebajas arancelarias a los importadores para acercar el costo de importación al nivel techo, con ello se protege a los consumidores industriales y a la población de alzas descontroladas en el precio internacional.

Cuando el precio referencial internacional, que se lo calcula quincenalmente, se encuentra entre el piso y el techo entonces solo se cobra el arancel ad valorem de 15% a las importaciones.

La pregunta aquí es: cuánto tiempo podrá el país sostener ante la OMC y en las negociaciones con MERCOSUR y próximamente dentro del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA) una protección a través de la franja de precios. Se estima que este mecanismo tendrá un futuro de alrededor de 5 años, muy probablemente con niveles de piso más bajos y mayores facilidades de acceso para las importaciones.

En definitiva, los niveles de desgravación y los plazos de desmantelamiento de la franja de precios o de disminución gradual de aranceles que se están negociando, lo único que van a proporcionar es un nivel mínimo de protección y un margen razonable de tiempo, para que al interior del país se decida por llevar adelante o no un programa de desarrollo de la soya. Este es un nuevo reto para la investigación y transferencia de tecnología, porque estamos hablando de que en un plazo de 5 y no mayor a 10 años, el país debe tener costos y rendimientos en soya, equiparables a la media internacional; por supuesto que esta meta involucra no solo a investigadores y a la asistencia técnica, sino en primera instancia a la modernización de la comercialización y al financiamiento.

En todo caso creemos, que aun con franja de precios por un tiempo, el precio doméstico sobre el cual se deben basar todos los análisis de viabilidad de costos de la producción local de soya es de 280 USD/TM y máximo de 300 USD/TM.

Perspectivas de la soya en Ecuador

Las perspectivas de la producción de soya en Ecuador la analizaremos en dos posibles escenarios:

  1. ESCENARIO ACTUAL

  2.  

    Altas tasas de interés

    Mercado interno monopólico

    Precios domésticos muy por debajo de los costos de importación

    Fuerte competencia con las importaciones en especial Bolivia

    Presencia de la franja de precios

    Bajos rendimientos y altos costos unitarios

    Problemas fitosanitarios como mosca blanca

     

    Bajo estas condiciones, sólo quedarán en el mercado los agricultores más eficientes, de mayor capacidad económica y con vínculos con las industrias, o integrados verticalmente a la producción avícola. La superficie de soya oscilará entre 10.000 a 20.000 hectáreas y la producción no sobrepasará las 38.000 TM de grano en el mejor de los casos, para una producción en términos de torta de 24.000 TM, menos de dos meses de consumo industrial, el resto se tendrá que importar. Al largo plazo, de mantenerse estas condiciones, la soya desaparecería.

     

  3. ESCENARIO OPTIMISTA

 

            Tasas de interés acordes a la inflación

            Acuerdos de comercialización internos para regular importaciones y precios

            Precios domésticos acordes a los costos de importación reales

            Fuerte competencia con Bolivia

            Presencia de la franja de precios

            Incrementos en al menos un 10% en rendimientos y disminución de costos

            Manejo y control del problema de la mosca blanca

 

En este escenario optimista en que a la condición macro de tener unas tasas de interés más razonable se le agrega un acuerdo de competitividad entre productores e industriales, que empiece por acuerdos en cuanto a la comercialización y precios, sin llegar a los denominados cupos y precios oficiales, es posible que al cabo de 5 a 10 años, el hectareaje de soya se recupere gradualmente a 40.000 o 60.000 ha, para una producción de 115.000 TM en grano, equivalentes a 75.000 TM de torta, que cubrirían la demanda de 4 a 5 meses.

En el primer escenario sería poco útil realizar desarrollos investigativos en soya, porque el cultivo tendería a desaparecer; en el segundo escenario se abrirían incluso nuevos ámbitos de investigación, porque además de la parte agronómica se podría investigar en los usos alimenticios de la soya, como leche, harina, carne, con lo cual se diversificaría e incrementaría la demanda interna.

La alternativa al parecer es avanzar hacia un Acuerdo de Competitividad entre productores e industriales, que contenga un convenio de absorción de cosechas a precios acordes a los costos de importación, con el apoyo estatal y privado en investigación y transferencia de tecnología, que al mediano y largo plazo es una protección más efectiva y eficiente que los mismos aranceles o la franja de precios.

    Maíz - Avicultura

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